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Pie de urna

Taller o círculo de G.L. Bernini. Segunda mitad del siglo XVII. 47 x 20 cm la base. 18 cm. ángel de la derecha y 19 ángel de la izquierda. Iglesia Parroquial de Castellnovo.

Descripción

La pieza presenta una base de diseño mixtilineo, con una parte central abombada que sobresale entre dos brazos laterales. En la base presenta un aplique de bronce en forma de cartela, quizá destinada a contener alguna inscripción. También los brazos laterales presentan pequeños apliques de bronce decorativos en forma de rosetas. Encima de varias molduras escalonadas se situa otra superficie que sigue el mismo perfil y se encuentra decorada en los brazos con inscrustaciones de piedras rectangulares en vertical, mientras la del centro exhibia hasta fechas recientes apliques de madera, decorada con un diseño de lacerías de tonos rosados. Sobre los brazos se situan dos ángeles arrodillados de bronce dorado de extraordinaria calidad, que antaño sostenían en las manos una urna de cristal con los ángulos decorados con volutas y una amplia guirnalda sostenida por un angelito en el centro. Remataban el conjunto un par de palmas con una filacteria y una corona de laurel, que servían de base simétrica a una crucecita.
Aunque a veces se ha definido esta obra como monumento de Semana Santa, a nosotros nos parece más bien un relicario. Y ello por varias razones. La primera por su tamaño relativamente reducido, que no encaja demasiado bien con las proporciones que presentan otros elementos con la misma función en nuestro ámbito. La segunda por su estructura de urna funeraria, de diseño ligeramente rectangular. La tercera por presentar la simbología de las palmas y la corona de laurel en la cima, más adecuadas para la tumba de un mártir que como urna del Sacramento en Semana Santa. Y la última porque era mucho más frecuente en el siglo XVII el envio de reliquias de diversa índole que el encargo de obras para un destino específico en una iglesia.
La obra, de procedencia indudablemente romana, habría que ponerla en relación, a nuestro entender con el taller de Gian Lorenzo Bernini o con alguno de sus colaboradores. El tipo de facciones de los ángeles, que tanto recuerdan a los que presiden el puente de Sant'Angelo y algunos proyectos del maestro e incluso a los ángeles adoradores del sagrario de la capilla de la Comunión de San Pedro del Vaticano, el plegado afilado y de movimiento frenético de los vestidos, el tipo de nubes con circulos concentricos y ondulados que van en disminución y que se encuentran marcados con lineas, que volveremos a ver en otros ejemplos surgidos de su mano, como en el ángel del Museo de Harvard. Pero la propia idea de unos ángeles sosteniendo un elemento también aparece entre los proyectos que concibió el genio napolitano y así lo vemos en su idea inicial para el sagrario de la capilla de  la comunión de San Pedro del Vaticano, si bien en esta ocasión eran cuatro los ángeles que sostenían en sus manos el templete. Sin embargo sólo dos ángeles aparecen sosteniendo una cruz, cuya base está adornada con los símbolos eucarísticos del cáliz y una hóstia llameante, en el proyecto que hizo para la iglesia de Santa María dell'Assunzione de Ariccio, que en ocasiones se ha considerado un tabernáculo o sagrario, pero que a nosotros nos parece más bien una de aquellas fastuosas cruces de altar que tanto abundan en Italia. El recuerdo de la obra de Castellnovo es evidente.  
Aunque en la actualidad se encuentra en la iglesia de Castellnovo, es posible que proceda, como apunta José Pitarch, de la Catedral de Segorbe y que sea una más de las donaciones de don Pascual de Aragón y Cardona. De hecho -y volviendo al tema de la función inicial de esta bellisima obra-, don Pascual era un ávido coleccionista de reliquias, con las que dotó abundantemente su estimado convento de capuchinas de Toledo. Nosotros, en todo caso no descartaríamos que el donante fuera don Pedro Antonio de Aragón (1611-1690), duque de Segorbe hasta 1675, año en que por sentencia judicial el título pasó a la casa de Medinaceli; hermano y sucesor de don Pascual, y estrechamente relacionado con Bernini, a través del encargo de la escultura de Felipe IV para la basílica de Santa María la Mayor de Roma. Todo esto suponiendo que la pieza haya estado en algún momento en la Catedral de Segorbe, pues no hay que olvidar que la propia localidad de Castellnovo pertenecía en el siglo XVII a los Folch de Cardona. En 1637 Antonio Alfonso Folch de Cardona Milán y Aragón recibió el título de marqués de Castellnovo y bien pudo ser él o alguno de sus sucesores quien encargara o recibiera la obra a través de sus relaciones familiares con Pascual o Pedro Antonio.